Los alumnos y alumnas de 6º del Marqués de Valdecilla se preparan para una nueva etapa en el instituto. Para ellos y ellas este vídeo que conservo como oro en paño.¡Ánimo y a por todas, que os esperan grandes momentos y muchas cosas por vivir y disfrutar!
Por las hendiduras de un árbol centenario se movían algunos lagartos muy grandes. Se entendían muy bien entre sí porque todos hablaban el lenguaje de su especie. ¡Qué jaleo y qué ruido hay en el cerro de los faunos! -exclamó un lagarto-. Hace ya dos noches que no consigo pegar ojo. Como si hubiese tenido dolor de muelas, porque cuando lo tengo tampoco puedo dormir. -Sin duda, pasa algo -dijo otro-. Dejan que el cerro se ventile hasta que canta el gallo y las señoritas fauno...
jueves, 27 de junio de 2013
domingo, 9 de junio de 2013
Entre junio de 2013 y julio de 2014, España y Japón celebran el Año Dual de España en Japón y de Japón en España coincidiendo con el 400 aniversario del envío de la Embajada Keicho a Europa (España y Roma). Ambos años se conciben como una conmemoración de 400 años de intercambio hispano-japoneses.
AC/E se une a esta celebración con varios proyectos que reflejan la pujanza de nuestros creadores más contemporáneos y ofrecen una imagen de modernidad ajena a los estereotipos al uso. Diseño, arquitectura, arte contemporáneo y jóvenes creadores, serán los ejes de una programación que permita a los japoneses conocer de cerca esos aspectos de nuestra cultura. Con el fin de impulsar el entendimiento mutuo entre ambos países y abrir nuevos horizontes en sus relaciones bilaterales.
En 1613 (año 18 de la Era Keicho), el señor feudal Date Masamune (1567-1636) del señorío de Sendai, tras obtener el permiso de Tokugawa Ieyasu (shogun retirado, 1592-1616), decidió enviar una delegación a Europa (España y Roma) con el objetivo de solicitar el establecimiento de relaciones comerciales con Nueva España (México) y el envío de misioneros a Japón. Esta misión, conocida como “Embajada Keicho a Europa”, fue encabezada por el Samurai Hasekura Tsunenaga (1570-1621) y el fraile franciscano español Luis Sotelo.
La misión, habiendo salido de Sendai, Japón, en octubre de 1613, llegó a España en octubre de 1614 después de atravesar el Océano Pacífico y el Océano Atlántico. Posteriormente Hasekura Tsunenaga se trasladó a Madrid y fue recibido en audiencia por el monarca Felipe III en enero de 1615. Hasekura recibió el bautismo en Madrid y visitó al Pontifice Paulo V en Roma. Después de quedarse cierto tiempo en Coria del Río, Sevilla, regresó al Japón en 1620. Su viaje duró siete años.
La Embajada Keicho fue la primera delegación diplomática de carácter oficial enviada por Japón a España y ha pasado a la historia por ser un importante acontecimiento en las relaciones bilaterales hispano-japonesas.
En este año intentaremos conocer un poco más de la cultura japonesa. Empezaremos por este video que nos explica el teatro kabuki
AC/E se une a esta celebración con varios proyectos que reflejan la pujanza de nuestros creadores más contemporáneos y ofrecen una imagen de modernidad ajena a los estereotipos al uso. Diseño, arquitectura, arte contemporáneo y jóvenes creadores, serán los ejes de una programación que permita a los japoneses conocer de cerca esos aspectos de nuestra cultura. Con el fin de impulsar el entendimiento mutuo entre ambos países y abrir nuevos horizontes en sus relaciones bilaterales.
En 1613 (año 18 de la Era Keicho), el señor feudal Date Masamune (1567-1636) del señorío de Sendai, tras obtener el permiso de Tokugawa Ieyasu (shogun retirado, 1592-1616), decidió enviar una delegación a Europa (España y Roma) con el objetivo de solicitar el establecimiento de relaciones comerciales con Nueva España (México) y el envío de misioneros a Japón. Esta misión, conocida como “Embajada Keicho a Europa”, fue encabezada por el Samurai Hasekura Tsunenaga (1570-1621) y el fraile franciscano español Luis Sotelo.
La misión, habiendo salido de Sendai, Japón, en octubre de 1613, llegó a España en octubre de 1614 después de atravesar el Océano Pacífico y el Océano Atlántico. Posteriormente Hasekura Tsunenaga se trasladó a Madrid y fue recibido en audiencia por el monarca Felipe III en enero de 1615. Hasekura recibió el bautismo en Madrid y visitó al Pontifice Paulo V en Roma. Después de quedarse cierto tiempo en Coria del Río, Sevilla, regresó al Japón en 1620. Su viaje duró siete años.
La Embajada Keicho fue la primera delegación diplomática de carácter oficial enviada por Japón a España y ha pasado a la historia por ser un importante acontecimiento en las relaciones bilaterales hispano-japonesas.
En este año intentaremos conocer un poco más de la cultura japonesa. Empezaremos por este video que nos explica el teatro kabuki
domingo, 28 de octubre de 2012
La niña y el cóndor. Cuento de Ecuador
La niña y el cóndor
Había una vez una niña, que como solía hacer desde hace mucho tiempo, una mañana se fue a pastar sus ovejas al campo en compañía del perrito que nunca se separaba de ella. Mientras estaba cuidando a los animales, fue cuando llego ahí un cóndor que así empezó a hablarle: "Hola niña, que tan linda eres, porque no te vienes a jugar conmigo, ¡yo puedo llevarte!"
La niña, después de pensarlo un poco, le contesto al animal: "Buenos días señor cóndor, me gustaría jugar con usted, pero no creo que pueda llevarme, soy muy pesada." La grande ave entonces, para demostrar a la niña que era muy fuerte, agarró con sus grandes garras un cordero, levantándolo del suelo, y le dijo a la niña en tono de orgullo: "Como ves, tengo mucha fuerza y si puedo cargar con este cordero, podré también contigo." La niña entonces se dejo convencer y empezó a jugar con el cóndor, que poco a poco la llevo hasta las alturas de la montaña, lejos de sus animalitos.
Pasó la tarde y llegó la noche. El perrito, viendo que la niña no regresaba, volvió con las ovejas a la casa, donde la madre de la pequeña estaba muy preocupada. Ella, cuando vio al perro, le preguntó donde estaba su hija. El pobre cachorro empezó a ladrar hacia la cumbre de la montaña para comunicarle a la mamá lo que había pasado. Entonces la mujer se puso a llorar de tristeza.
En ese momento, atraído por el lamento, llego ahí un ninaguro (una luciérnaga), hacia el cual la mujer se dirigió diciendo: "Hola mi compadrito, estoy muy desesperada porque mi niña desapareció y yo no sé qué hacer, ¿podrá usted ayudarme?" El ninaguro contesto: "No te preocupes mujer, yo te voy a ayudar. Toma contigo un poco de trago, papas, gallinas, cuyes, una soga y un hacha, y sígame." La doña obedeció y junto al ninaguro se puso en camino. Los dos atravesaron muchas quebradas y peñas para al final alcanzar el lugar donde vivía el cóndor y donde estaba también la niña.
Cuando llegaron, así como le había aconsejado el ninaguro, la mujer fue muy amable con el grande rapaz, para que dejase ir a la niña. Entonces le dijo: "Te saludo mi buen yerno, he venido porque deseo que tú te cases con mi hija, pero antes tenemos que hacer una grande fiesta, como se le conviene a la ocasión."
El cóndor se creyó lo que la mujer le dijo y empezó muy feliz a festejar, tomando el trago que le habían traído. Bebió mucho por toda la noche hasta cuando se emborrachó. Fue entonces cuando la mujer, aprovechando del momento, mató con el hacha al cóndor. La niña, que por el tiempo que se había quedado en la cumbre se había casi completamente convertido en un animal, pudo finalmente regresar a casa con su madre, donde tardó casi una semana en desplumarse.
La niña, después de pensarlo un poco, le contesto al animal: "Buenos días señor cóndor, me gustaría jugar con usted, pero no creo que pueda llevarme, soy muy pesada." La grande ave entonces, para demostrar a la niña que era muy fuerte, agarró con sus grandes garras un cordero, levantándolo del suelo, y le dijo a la niña en tono de orgullo: "Como ves, tengo mucha fuerza y si puedo cargar con este cordero, podré también contigo." La niña entonces se dejo convencer y empezó a jugar con el cóndor, que poco a poco la llevo hasta las alturas de la montaña, lejos de sus animalitos.
Pasó la tarde y llegó la noche. El perrito, viendo que la niña no regresaba, volvió con las ovejas a la casa, donde la madre de la pequeña estaba muy preocupada. Ella, cuando vio al perro, le preguntó donde estaba su hija. El pobre cachorro empezó a ladrar hacia la cumbre de la montaña para comunicarle a la mamá lo que había pasado. Entonces la mujer se puso a llorar de tristeza.
En ese momento, atraído por el lamento, llego ahí un ninaguro (una luciérnaga), hacia el cual la mujer se dirigió diciendo: "Hola mi compadrito, estoy muy desesperada porque mi niña desapareció y yo no sé qué hacer, ¿podrá usted ayudarme?" El ninaguro contesto: "No te preocupes mujer, yo te voy a ayudar. Toma contigo un poco de trago, papas, gallinas, cuyes, una soga y un hacha, y sígame." La doña obedeció y junto al ninaguro se puso en camino. Los dos atravesaron muchas quebradas y peñas para al final alcanzar el lugar donde vivía el cóndor y donde estaba también la niña.
Cuando llegaron, así como le había aconsejado el ninaguro, la mujer fue muy amable con el grande rapaz, para que dejase ir a la niña. Entonces le dijo: "Te saludo mi buen yerno, he venido porque deseo que tú te cases con mi hija, pero antes tenemos que hacer una grande fiesta, como se le conviene a la ocasión."
El cóndor se creyó lo que la mujer le dijo y empezó muy feliz a festejar, tomando el trago que le habían traído. Bebió mucho por toda la noche hasta cuando se emborrachó. Fue entonces cuando la mujer, aprovechando del momento, mató con el hacha al cóndor. La niña, que por el tiempo que se había quedado en la cumbre se había casi completamente convertido en un animal, pudo finalmente regresar a casa con su madre, donde tardó casi una semana en desplumarse.
martes, 31 de julio de 2012
miércoles, 25 de julio de 2012
LA LEYENDA DEL DORADO
(Guatavita,
Colombia)
Todo empezó en un pueblo
llamado Guatavita, el cual tenía una laguna muy grande que se llamaba del mismo
modo que el pueblo.
En el pueblo vivían un grupo de personas que
se llamaban indios y el rey se llamaba Cacique. Él tenía una esposa muy bonita,
pero ella no le quería. También tenían una hija llamada Luna.
La esposa del Cacique
conoció a otro rey y fueron novios y claro, el cacique se enteró y se enfadó y
la castigó. El castigo fue que tenía que contarle a todas las personas de la
tribu (familia) que ella le había sido infiel (tenía otro novio).
Ella se sintió muy triste y
humillada y se fue con su hija a la laguna que estaba cerca del pueblo, Guatavita,
y se ahogaron las dos, madre e hija.
El Cacique se entristeció y
sufría muchísimo; entonces los sacerdotes se preocuparon por él y se inventaron
que ellas no se habían muerto, que por el contrario, vivían en un palacio en el
fondo de la laguna y que él tenía que tirarles allí oro y joyas.
Desde entonces, él iba y
llevaba muchas joyas, se bañaba en oro y después lo echaba al centro de la
laguna. Y así durante mucho tiempo hasta que el sufrimiento que tenía fue
desapareciendo poco a poco.
Un buen día, el cacique murió. Desde ese día
la leyenda cuenta que en el fondo de la laguna hay mucho oro, esmeraldas y
joyas de todas clases.
Muchos han buscado y no han
encontrado nada.
Eddy Santiago Peña Pascagaza
2º de Primaria
martes, 10 de julio de 2012
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Había en la ciudad de El Cairo, (El Cairo, como sabéis es una ciudad situada al norte de África, en un país llamado Egipto famoso po...
